Todos somos niños heridos en cuerpos de adultos
- Jeovani Junco
- 16 ago 2023
- 2 Min. de lectura

Está muy de moda hablar del niño interior, de que hay que cuidarlo, protegerlo y darle los recursos que necesita, pero ¿qué significa todo esto? Que en cada uno de nosotros vive un niño, que de vez en cuando requiere atención y somos nosotros los adultos, encargados de protegerlo.
Resulta que en nuestro periodo de gestación y en nuestros primeros años de infancia, se reciben muchos estímulos emocionales de parte de nuestros padres, los cuales terminan marcándonos para toda nuestra vida.
Si te pones a pensar, son pocos los casos en los que los hijos son deseados, y es apenas natural que nuestros padres por lo menos sientan miedo del futuro que depara el nuevo ser que viene y cómo les afectará. Es por eso que la mayoría de nosotros tenemos la herida de rechazo y por eso es la más común.
Existen más heridas (rechazo, abuso, traición, injusticia, abandono) y puedes ver cada una como unos anteojos a través de los cuales percibimos la realidad que nos afecta. Esto quiere decir que para algunas personas una situación se puede presentar como un abuso, y otros pueden vivir la misma situación como un rechazo.

Y ¿cómo sé qué herida tengo?
Es fácil identificar en nuestra vida patrones repetitivos, por ejemplo:
¿Por qué siento que siempre me abandonan mis parejas?
Últimamente he percibido traición de quienes me rodean
Cuando me encuentro estos pensamientos recurrentes puedo ver que uso palabras como "siempre", "nunca", etc y además uso una palabra o sinónimo que me pueden dar una pista de la herida que me marca, o que me está resonando en este momento.
Yo tengo las cinco heridas y he observado que la más profunda es la herida de rechazo. Para cada uno es una combinación diferente, y también influyen las heridas de nuestros padres.
Si! ellos también son niños heridos.
¿Cómo trabajar en nuestras heridas?
Pues ya iniciaste tu trabajo siendo consciente de tu lenguaje. Puedes buscar recursos en línea que te lleven a sanar y cuidar de tu niño herido. Y obviamente acá estoy yo para acompañarte en tu proceso si así lo deseas!
Acá puedes reservar una sesión conmigo:

Comentarios